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Inquietud digital en la “Savana del Silicio”

Leah Kimathi

Cómo el activismo en línea lucha por la responsabilidad política frente al autoritarismo digital en Kenia

Rob de Vries

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RESUMEN

Este artículo explora el activismo digital en Kenia, haciendo hincapié en el papel crucial que desempeña en promover la responsabilidad política en un contexto de creciente autoritarismo digital. Con un acceso a Internet cada vez mayor, especialmente entre los jóvenes, las plataformas en línea empoderan a la ciudadanía para movilizarse y amplificar las voces marginadas, como se ha visto en movimientos como #RejectFinanceBill, que exige respuestas del gobierno.

Sin embargo, este empoderamiento se ve contrarrestado por la represión gubernamental a través de campañas de desinformación, vigilancia y restricciones legales que amenazan la democracia. El ciclo del activismo fomenta la participación ciudadana pero provoca reacciones autoritarias, con activistas enfrentándose a secuestros y violencia. Esto pone de relieve los peligros de la disidencia en línea en una sociedad autoritaria y las complejidades de la manipulación de la información. En última instancia, aunque el espacio digital ofrece la promesa de mejorar la rendición de cuentas en Kenia y otros lugares, también plantea riesgos significativos para los procesos democráticos. El artículo aboga por una estrategia integral que incluya reformas legales, una infraestructura digital segura y soberana, y una sociedad civil fortalecida para garantizar que los beneficios de la democracia digital prevalezcan sobre las amenazas de la represión digital.

Palabras Clave

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Introducción

En la era digital, tanto en Kenia como en otros lugares, el acceso a Internet, datos y a la inteligencia artificial (IA) han transformado la forma en que se lleva a cabo el activismo y la rendición de cuentas.11. Doreen Abiero, “Technology-Facilitated Rights and Digital Authoritarianism: Examining the Recent Internet Shutdown in Kenya”, Centre for Intellectual Property and Information Technology Law, Strathmore University, 9 de agosto de 2024, visitado el 20 de marzo de 2025, https://cipit.org/technology-facilitated-rights-and-digital-authoritarianism-examining-the-recent-internet-shutdown-in-kenya/. Ha influido y alterado significativamente la forma en que las personas se comunican, acceden a la información y participan en el discurso social, económico y político. El aumento de la participación política en línea ha supuesto un cambio radical, moldeando la forma en que la ciudadanía exigen rendición de cuentas a las autoridades políticas a través del intercambio de datos e información sobre cuestiones clave de gobernanza y la amplificación de voces hasta ahora marginadas, especialmente las de la juventud. Los debates sobre políticas, que antes se limitaban a la élite gobernante y a las/los profesionales de las ciudades se han generalizado, lo que permite que más personas participen en el debate y se formen opiniones sobre cuestiones políticas fundamentales, mejorando así la participación ciudadana.22. Brenda Ogutu & Fernanda Garcia, “From a Hashtag to a Movement: The Role of Online Information Ecosystems in Driving Citizen Engagement”, Busara Center for Behavioral Economics, 31 de agosto de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://busara.global/blog/from-a-hashtag-to-a-movement/. Sin embargo, el espacio en línea en Kenia, al igual que en otros lugares, sigue siendo un arma de doble filo. Si bien está demostrando ser una herramienta poderosa para la movilización democrática y la rendición de cuentas, también ha sido utilizado por agentes malintencionados, incluido el gobierno, para contaminar el ecosistema de la información con desinformación, vigilancia y represión. En un contexto de profundas fracturas étnicas y sociales como el que hay en Kenia, el espacio en línea se utiliza a menudo para propagar el discurso del odio, la polarización social y avivar la violencia electoral, todo lo cual supone una amenaza significativa para la integridad nacional y la consolidación democrática.33. Porter Nenon, Anuj Chand, Ram Dolom, and Negin Shahiar, “A Human Rights Response to Ethnic Hatred Online in Kenya”, Yale Law School Lowenstein Clinic & ALT Advisory, 2023, visitado el 30 de marzo de 2025, https://altadvisory.africa/2023/10/02/report-online-ethnic-hate-speech-kenya/.

Este artículo se estructura en tres secciones y una conclusión para facilitar el análisis. La sección inicial, “El despertar digital de la Generación Z: la lucha contra los excesos del gobierno”, explora cómo el pueblo keniano, en particular la juventud, aprovechó las plataformas en línea para movilizarse y amplificar sus voces contra los abusos del gobierno, ejemplificado notablemente por el proyecto de ley de finanzas de 2024. La siguiente sección, titulada “Respuesta del gobierno: se consolida el autoritarismo digital”, profundiza en la intensificación de los esfuerzos del gobierno keniano por reprimir la disidencia en línea y tomar medidas drásticas contra las/los activistas digitales. Esta represión se contextualiza dentro del auge generalizado del autoritarismo digital, facilitado por la falta de responsabilidad de las plataformas y el afianzamiento del colonialismo digital en Kenia. La sección siguiente amplía el alcance para analizar la creciente prevalencia del autoritarismo digital en toda la región africana. El artículo finaliza sugiriendo una estrategia múltiple que comprenda reformas legales, una infraestructura digital sólida, soberana y segura, y una sociedad civil empoderada; elementos cruciales para garantizar que la promesa de la democracia digital supere en última instancia las amenazas de la represión digital.

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El despertar digital de la Generación Z: la lucha contra los excesos del gobierno

El activismo digital en Kenia se ha visto muy favorecido por una tasa de penetración de Internet relativamente alta, en comparación con otros países de la región, alcanzando un 41 %, con un 25% de la población, en su mayoría jóvenes, utilizando las redes sociales en 2024.44. Simon Kemp, “Digital 2024: Kenya”, DataReportal, 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://datareportal.com/reports/digital-2024-kenya#:~:text=The%20state%20of%20digital%20in%20Kenya%20in%202024&text=There%20were%2022.71%20million%20internet,percent%20of%20the%20total%20population. Kenia es conocida popularmente como la “Savana del Silicio” debido a sus innovaciones tecnológicas, tales como la plataforma de dinero móvil M-Pesa, y su posición como líder tecnológico africano. Las plataformas de redes sociales como TikTok, X, Instagram y Facebook se han vuelto cruciales para movilizar a la ciudadanía, difundir información, coordinar actividades y amplificar voces como las de las/los jóvenes, que a menudo han sido ignoradas por los medios de comunicación tradicionales.  Además, el uso de chatbots con inteligencia artificial ha ayudado a las/los activistas a llegar y movilizar a un gran número de personas con información personalizada y apoyo en los idiomas locales, mientras que los vídeos cortos en TikTok, Instagram y X han permitido a la ciudadanía keniana acceder a información sobre políticas que antes era jerga legal o estaba simplificada en exceso por los políticos.55. Brenda Ogutu & Fernanda Garcia, “From a hashtag to a movement: the role of online information ecosystems in driving citizen engagement”, Busara Center for Behavioral Economics, 31 de agosto de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://busara.global/blog/from-a-hashtag-to-a-movement/.

Todo el potencial del activismo digital para exigir responsabilidades al poder político en el país quedó patente a principios de junio de 2024, cuando el gobierno aprobó una impopular ley de finanzas que pretendía aumentar los impuestos en el país, en un contexto de disminución de la confianza en las instituciones gubernamentales y la percepción de un aumento de la corrupción por parte de la élite política.66. Jane Munga, “Kenya Is at an Inflection Point. It Needs a New Path to Progress”, Carnegie Endowment for International Peace, 22 de agosto de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://carnegieendowment.org/emissary/2024/08/kenya-genz-protests-progress-tech-corruption?lang=en. El proyecto de ley provocó una indignación generalizada y dio lugar al movimiento en línea #RejectFinanceBill. Durante las protestas, hashtags como #RejectFinanceBill, #OccupyParliament #RutoMustGo #OccupyStatehouse, #OccupyChurches, #OccupyCBD y #AngukaNayo se convirtieron en tendencia y ocuparon un lugar destacado en los medios de comunicación y el espacio comunicativo, marcando así la agenda de los debates nacionales.77. Media Council of Kenya, Report on Online Mobilisation of Anti-Government Protests in Kenya, 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://mediacouncil.or.ke/sites/default/files/downloads/Online%20Mobilisation%20Report.pdf.

Estos hashtags, promovidos principalmente por la juventud que era conocida popularmente como la Generación Z, fomentaron actualizaciones en tiempo real y la difusión de información, lo que atrajo la atención internacional y aumentó la presión sobre el gobierno de Kenia para que respondiera a las demandas de las/los manifestantes. Las protestas y la agitación también trascendieron las redes sociales, cuando los medios de comunicación tradicionales, como la televisión, la radio y los periódicos, rápidamente reconocieron y amplificaron la indignación en línea. Esta interacción sinérgica marcó eficazmente la agenda nacional, impulsando amplios debates tanto en las plataformas digitales como en las tradicionales.

A diferencia de otras protestas tradicionales en Kenia, que por lo general son organizadas por la élite y la clase política, las protestas #RejectFinanceBill fueron impulsadas principalmente por jóvenes fuera de la esfera política, quienes a menudo describían el movimiento como sin líderes, sin tribus y sin miedo. Utilizaron la tecnología para movilizarse y establecer la agenda, llegando tanto a la población rural como a la urbana de una manera coordinada pero orgánica. Más allá de las plataformas tradicionales de redes sociales como X y TikTok, aplicaciones como Zello y otras herramientas basadas en la inteligencia artificial permitieron a las/los activistas coordinar las protestas y descodificar políticas complejas en tiempo real, empoderando incluso a aquellas personas sin una formación política formal a participar de manera eficaz.88. Nelson Amenya, “How igital Activism is Redefining Accountability in Kenya”, Nation Media Group, 25 de enero de 2025, visitado el 30 de marzo de 2025, https://nation.africa/kenya/blogs-opinion/blogs/how-digital-activism-is-redefining-accountability-in-kenya--4906554. Una herramienta de chat sobre el proyecto de ley de finanzas basada en inteligencia artificial permitió a los individuos hacer preguntas y obtener información sobre el proyecto de ley propuesto, lo que supuso un cambio significativo en la forma en que las/los kenianas/os obtienen información sobre políticas. Además, las personas creadoras de contenido de la Generación Z utilizaron las redes sociales para mostrar cómo la clase política vivía en la opulencia y hacía alarde de su riqueza, mientras que la mayoría de la población luchaba por cubrir sus necesidades básicas.

A través de campañas y peticiones en línea, se ejerció una presión significativa sobre el Legislativo, instándole a reconsiderar el proyecto de ley.99. Natasha Kahungi, “Gen Z Leads Digital Uprising Against Economic Injustice in Kenya”, Jurist, 9 de julio de 2024, visitado el 11 de junio de 2025, https://www.jurist.org/commentary/2024/07/gen-z-leads-digital-uprising-against-economic-injustice-in-kenya/. Además, el activismo digital mejoró la transparencia en torno al proceso legislativo, sacando a la luz deficiencias en las consultas públicas.1010. Bina Maseno, “ Young people want their concerns to be addressed, not dismissed because of their age”, Civicus Global Alliance, 8 de julio de 2024, visitado el 11 de junio de 2025, https://civicus.org/index.php/media-resources/news/interviews/7153-kenya-young-people-want-their-concerns-to-be-addressed-not-dismissed-because-of-their-age. Las redes sociales también ayudaron a superar las barreras geográficas, haciendo posible que manifestantes de todo Kenia se unieran y coordinaran sus esfuerzos, creando incluso un movimiento transnacional al unirse también las/los kenianas/os de la diáspora.1111. Brian Collins Ingutia, “The Impact of Social Media in Shaping Kenya’s Politics: Gen Z Uprising and the Rejection of the Finance Bill 2024”, African Multidisciplinary Journal of Research 1, no. 1 (2025): p. 47-68, visitado el 11 de junio de 2025, https://journals1.spu.ac.ke/index.php/amjr/article/view/332. Finalmente, el gobierno se vio obligado a retirar el impopular proyecto de ley, lo que supuso una gran victoria para las/los manifestantes y la población en general.

A partir de entonces, y alentadas por los éxitos de esta campaña, las campañas en línea se han vuelto populares en Kenia, dirigiéndose en contra de actores tanto del sector privado como del público considerados corruptos y contrarios al interés público. Tras el rechazo de la ley de finanzas, la denuncia de un controvertido contrato de arrendamiento del aeropuerto nacional a la multinacional india Adani Group ocupó el centro de las campañas de transparencia en línea, hasta que finalmente el gobierno se vio obligado a rescindir el acuerdo.1212. Georgia Gee, “Kenya’s President cancels deals with India’s Adani Group after a New York court charged Adani’s directors with bribery”, Organised Crime and Corruption Reporting Project, 21 de noviembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.occrp.org/en/news/kenyas-president-ruto-cancels-adani-airport-deal. Actualmente, bajo el hashtag #RutoMustGo, clips de vídeo sobre la élite política y otras formas de activismo en línea continúan alimentando la exigencia de cambio político en el país. Los encuentros políticos en línea que reúnen a kenianas/os de distintas zonas geográficas, incluida la diáspora, se han convertido en una forma popular de intercambiar información política y promover narrativas políticas progresistas. A su vez, el gobierno se ha visto obligado a ser más receptivo a las demandas de la ciudadanía, incluyendo su participación en los espacios en línea. La interacción de la ciudadanía internauta no es solo con blogueros del gobierno, sino que también incluye a figuras políticas clave, como el presidente y el gabinete, que han recurrido a @XSpaces (una función de la plataforma X para conversaciones de audio en directo) para explicar y defender las posiciones del gobierno.

El activismo digital no se ha limitado a los asuntos nacionales, ya que las/los kenianas/os se han ido dirigiendo cada vez más, a través de la movilización en línea y la participación estratégica a agentes e instituciones internacionales que consideran que han afectado negativamente al país. Por ejemplo, una visita prevista de la monarquía holandesa en marzo de 2025 provocó una avalancha de correos electrónicos y mensajes en las redes sociales instando a la monarquía a no visitar Kenia debido a las violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno. La monarquía holandesa informó de que había recibido más de 300 correos electrónicos y miles de mensajes en las redes sociales de kenianas/os.1313. Mwangi Maina, “Kenya Alleges Coordinated Digital Attack, Cites AI Deepfakes, Disinformation”, Kenyan Foreign Policy, 2025, visitado el 30 de marzo de 2025, https://kenyanforeignpolicy.com/kenya-alleges-coordinated-digital-attack-cites-ai-deepfakes-disinformation/. Las/los kenianas/os también inundaron las redes sociales del Proyecto de Información sobre el Crimen Organizado y la Corrupción (OCCRP, por su sigla en inglés) en 2024, nominando al presidente Ruto como el presidente más corrupto del mundo con un récord de 40.000 nominaciones.1414. Kenneth Gachie, “Ruto Receives Record-Breaking Nominations for OCCRP Corrupt Person of the Year’ title”, Citizen Digital, 31 de diciembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.citizen.digital/news/ruto-receives-record-breaking-nominations-for-occrp-corrupt-person-of-the-year-title-n355189. Como resultado, la organización lo clasificó como el segundo presidente más corrupto después de Bashar Al-Assad, de Siria.

La adaptación al activismo digital ha sido evidente, ya que las/los manifestantes han aprovechado la tecnología para superar retos como las interrupciones de Internet y la vigilancia gubernamental. El uso de redes privadas virtuales (VPN) y aplicaciones de comunicación descentralizadas como Zello han garantizado una comunicación segura y continua, demostrando la resiliencia y el ingenio de las/los activistas digitales. Este enfoque proactivo ha permitido a las/los manifestantes coordinar y mantener eficazmente sus esfuerzos a pesar de las presiones externas y las interferencias del gobierno.

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Respuesta del gobierno: se consolida el autoritarismo digital

Como era de esperar, el auge del activismo digital en Kenia ha ido acompañado de un aumento concomitante del autoritarismo digital,1515. En este contexto, el autoritarismo digital se refiere al uso deliberado y sistemático de las tecnologías digitales por parte del Estado de Kenia para vigilar, reprimir, manipular y controlar a la población, con el fin de afianzar el poder, suprimir la disidencia y restringir las libertades en Internet. Esto contrasta con el estado deseado de la democracia digital, en el que la tecnología debería utilizarse para mejorar los procesos democráticos, la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas en la gobernanza. mostrando las complejidades del activismo en línea. Cada vez más, se acusa al gobierno de intentar controlar las narrativas en línea a través de diversas medidas inconstitucionales, incluidas la legislación, los cortes de Internet, la vigilancia en línea, los secuestros e intimidación de activistas en línea, las violaciones de datos y la desinformación que manipula y contamina deliberadamente el discurso público.1616. Paul Kimumwe, “Digital Authoritarianism Hurting Democratic Participation in Africa”, Collaboration on International ICT Policy for East and Southern Africa (CIPESA), 23 de junio de 2022, visitado el 30 de marzo de 2025, https://cipesa.org/2022/06/digital-authoritarianism-hurting-democratic-participation-in-africa/.

Los secuestros y asesinatos, perpetrados por el gobierno, han sido trágicamente utilizados para silenciar a las/los activistas digitales.1717. “Kenya: Security Forces Abducted, Killed Protesters”, Human Rights Watch, 2024, visitado el 11 de junio de 2025, https://www.hrw.org/news/2024/11/06/kenya-security-forces-abducted-killed-protesters. Periodistas, blogueras/os y activistas que denuncian la corrupción, critican al gobierno o documentan abusos contra los derechos humanos corren el riesgo de sufrir secuestro, a menudo desapareciendo sin dejar rastro, o de asesinato. Estos actos de violencia crean un clima de miedo, que coarta la libertad de expresión en Internet y disuade a otras/os de participar en el activismo digital. Entre junio y diciembre de 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia informó de 82 casos de secuestros, con al menos 29 personas que seguían desaparecidas a finales de año.1818. Kenya National Commission on Human Rights, “Statement on the Recent Surge of Abductions/Enforced Disappearances in Kenya”, 26 de diciembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.knchr.org/Articles/ArtMID/2432/ArticleID/1213/Statement-on-the-Recent-Surge-of-AbductionsEnforced-Disappearances-in-Kenya. Uno de los casos más famosos de secuestrados fue el del dibujante Kibet Bull, que fue secuestrado en diciembre por una serie de imágenes de siluetas del presidente William Ruto que se compartieron en las redes sociales.1919. Gatete Njoroge, “Cartoonist Kibet Bull Freed Two Weeks after Abduction”, Citizen Digital, 6 de enero de 2025, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.citizen.digital/news/cartoonist-kibet-bull-freed-two-weeks-after-abduction-n355416. En abril de 2024, se encontró el cuerpo de un popular bloguero político colgado de una cuerda y se confirmó que su muerte había sido un homicidio. Una muerte similar se produjo en diciembre de 2023, cuando el cadáver de un popular bloguero fue recobrado de un río.2020. Neema Mujesia, “From Tweets to Terror: The Plight of Kenya’s Digital Activists”, KictaNet, 17 de septiembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.kictanet.or.ke/from-tweets-to-terror-the-plight-of-kenyas-digital-activists/.

Las campañas de desinformación dirigidas contra periodistas, blogueras/os, jueces, activistas de la sociedad civil y otras/os activistas considerados antigubernamentales han ido en aumento, coincidiendo con el crecimiento del activismo digital. Estas campañas se llevan a cabo en X, cuyos algoritmos amplifican viralmente la desinformación.2121. Brian Collins Ingutia, “The Impact of Social Media in Shaping Kenya’s Politics: Gen Z Uprising and the Rejection of the Finance Bill 2024”, African Multidisciplinary Journal of Research 1, no. 1 (2025): p. 47-68, visitado el 11 de junio de 2025, https://journals1.spu.ac.ke/index.php/amjr/article/view/332. La coordinación de estas campañas implica grupos de WhatsApp y organizadores anónimos que envían dinero, contenido e instrucciones a influencers. A veces se alquilan cuentas verificadas para campañas de desinformación, ampliando su alcance.2222. “How Kenyan Influencers are Hired to Run Disinfo Campaigns”, African Digital Democracy Observatory (ADDO), 11 de octubre de 2023, visitado el 30 de marzo de 2025, https://disinfo.africa/inside-kenyas-coordinated-disinformation-for-hire-981042aa381c.

Más allá de las agresiones físicas, el gobierno ha recurrido cada vez más a medidas legislativas para restringir Internet y reprimir el activismo en línea. Esta estrategia involucra tanto la reutilización y aplicación indebida de las leyes existentes, como la promulgación deliberada de nuevas leyes defectuosas, diseñadas para controlar los espacios digitales.2323. Natasha Kahungi, “Gen Z Leads Digital Uprising Against Economic Injustice in Kenya”, Jurist, 9 de julio de 2024, visitado el 12 de junio de 2025, https://www.jurist.org/commentary/2024/07/gen-z-leads-digital-uprising-against-economic-injustice-in-kenya/ La Ley de Uso Indebido de Computadoras y Delitos Cibernéticos  (2019) de Kenia, a pesar de su objetivo expreso de combatir la ciberdelincuencia, ha sido criticada con frecuencia por contravenir el espíritu y la letra de la Constitución de 2010, en particular en lo que respecta a los derechos fundamentales a la libertad de expresión y al acceso a la información.2424. “Kenya: Passage of flawed Computer and Cybercrimes Act threatens free expression”, Article 19, 2018, visitado el 12 de junio de 2025, https://www.article19.org/resources/kenya-passage-of-flawed-computer-and-cybercrimes-act-threatens-free-expression/. Sus disposiciones amplias y vagamente formuladas, como las relativas a las “publicaciones falsas” o la “publicación de información falsa”, han sido utilizadas sistemáticamente por las autoridades para silenciar y criminalizar formas legítimas de expresión, disidencia y periodismo de investigación en línea. Esto ha dado lugar a la detención y el enjuiciamiento arbitrarios de activistas en línea, blogueras/os y personas que expresan opiniones críticas o difunden información. La ley fue invocada especial y frecuentemente para acusar a activistas que se oponían al proyecto de ley de finanzas de 2024, entre otras medidas represivas en línea dirigidas por el Estado.

La Ley de Seguridad (enmienda) de 2014 también ha ampliado las capacidades de vigilancia de los organismos de inteligencia y las fuerzas del orden sin las suficientes garantías procesales, y ha sido acusada a menudo de posibilitar la restricción de las libertades en Internet al permitir la admisibilidad generalizada de las pruebas electrónicas en los tribunales.2525. Juliet Nanfuka, “Is Kenya Putting the Chill on Internet Freedoms?”, Collaboration on International ICT Policy for East and Southern Africa (CIPESA), 12 de marzo de 2015, visitado el 30 de marzo de 2025, https://cipesa.org/2015/03/is-kenya-putting-the-chill-on-internet-freedoms/.. El lenguaje poco preciso y descarada ilegalidad que crean estas leyes han sido utilizados para facilitar el corte de Internet en momentos de acontecimientos políticos delicados, como protestas, con el pretexto de mantener el orden público, a pesar de que estas acciones vulneran las libertades constitucionales en Kenia.2626. Doreen Abiero, “Technology-Facilitated Rights and Digital Authoritarianism: Examining the Recent Internet Shutdown in Kenya”, Centre for Intellectual Property and Information Technology Law, Strathmore University, 9 de agosto de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://cipit.org/technology-facilitated-rights-and-digital-authoritarianism-examining-the-recent-internet-shutdown-in-kenya/. La vigilancia también se ha visto favorecida por estas leyes, donde proveedores de telecomunicaciones, especialmente Safaricom, el operador dominante en Kenia, ha sido acusado de compartir datos con las fuerzas del orden para facilitar el seguimiento y el secuestro de activistas en línea por parte del gobierno.2727. “Kenya: Guarantee Internet Access and Stop Surveillance of Protesters”, Article 19, 28 de junio de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.article19.org/resources/kenya-guarantee-internet-access-and-stop-surveillance-of-protesters/.

También es importante reconocer que la responsabilidad del auge del autoritarismo digital se debe en gran medida a la connivencia de las plataformas o a insuficientes medidas proactivas para proteger a sus usuarios.2828. Steven Feldstein, The Rise of Digital Repression: How Technology is Reshaping Power, Politics, and Resistance (Nueva York: Oxford University Press, 2021): 150-175, visitado el 11 de junio de 2025, https://global.oup.com/academic/product/the-rise-of-digital-repression-9780190057497?cc=es&lang=en&. En Kenia, a medida que crece la preocupación por el autoritarismo digital, aparece una preocupación similar por la falta de rendición de cuentas de las plataformas.2929. “Accountable Big Tech”, Council for Responsible Social Media, visitado el 12 de junio de 2025, https://accountablebigtech.com/. La sociedad civil y otras partes interesadas han exigido continuamente que las plataformas implementen medidas adecuadas de confianza y seguridad, incluyendo una sólida moderación de contenidos, transparencia algorítmica y mecanismos de seguridad para las personas usuarias. Estas medidas evitarían la amplificación involuntaria de desinformación o de contenidos nocivos, así como el abuso y explotación de datos por parte del Estado. Esto se debe a que en Kenia, como en otros lugares, las plataformas no son solo facilitadoras benignas de la comunicación, sino que también tienen la responsabilidad compartida de salvaguardar los espacios democráticos y evitar que las herramientas digitales se utilicen como armas contra la ciudadanía.

Además, la falta de rendición de cuentas de las plataformas es una muestra clara de colonialismo digital en Kenia y en todo el continente africano.3030. Mophat Okinyi, “African Digital Colonialism is the New Face of Worker Exploitation”, ICTworks, 2025, visitado el 12 de junio de 2025, https://www.ictworks.org/african-digital-colonialism/.  El colonialismo digital se manifiesta como el dominio continuado de las empresas tecnológicas globales, con sede principalmente en el Norte Global, sobre la infraestructura digital, los datos y el discurso de África. Esto supone la extracción de grandes cantidades de datos de personas usuarias en el continente, la imposición de marcos de gobernanza de contenidos que a menudo no entienden los matices sociopolíticos locales y el control efectivo de las esferas públicas digitales sin una supervisión local adecuada ni mecanismos de reparación.3131. Nanjala Nyabola, Digital Democracy, Analogue Politics: How the Internet Is Transforming Kenya (Londres: Zed Books, 2020): 180-200. En consecuencia, cuando surge el activismo digital para desafiar las estructuras de poder, las mismas plataformas a través de las cuales se unen estos movimientos pueden convertirse en facilitadores involuntarios, o incluso voluntarios, de la represión.3232. “Digital Rights in Africa Report 2019”, Paradigm Initiative, visitado el 12 de junio de 2025, https://paradigmhq.org/wp-content/uploads/2021/03/Digital-Rights-in-Africa-Report-2019_V4_2020_Update_compressed.pdf. La falta de rendición de cuentas por parte de estas poderosas plataformas, especialmente hacia las personas que las utilizan en África, significa que a menudo acceden a las demandas estatales de datos, eliminación de contenidos o incluso corte de Internet, sin proteger adecuadamente los derechos de las personas usuarias. Esto no solo contribuye directamente a la represión del activismo digital, sino que también perpetúa un ciclo en el que los espacios digitales africanos siguen estando controlados en gran medida por grandes empresas y plataformas tecnológicas internacionales, lo que obstaculiza la verdadera soberanía digital y la participación democrática. Esta dinámica de conformidad de las plataformas, arraigada en el colonialismo digital, proporciona la infraestructura fundamental sobre la que se construye y se mantiene la arquitectura del autoritarismo digital en Kenia.

04

Territorio de trolls: discordia digital en la región

Sin embargo, Kenia no está sola en el aumento del autoritarismo digital. Muchos gobiernos del continente africano, al igual que en otras partes del mundo, están utilizando cada vez más tácticas para vigilar, censurar y manipular la información y a la población, especialmente en momentos críticos como elecciones y disturbios sociales.3333. Kyle Hiebert, “Rising Digital Surveillance Threatens Africa’s Democratic Progress”, Institute for Security Studies, 4 de octubre de 2023, visitado el 30 de marzo de 2025, https://futures.issafrica.org/blog/2023/Rising-digital-surveillance-threatens-Africas-democratic-progress. Estas medidas ilegales tienen como objetivo principal silenciar la disidencia y prevenir la movilización democrática. Solo en 2022, se produjeron más de 19 cortes de Internet en todo el continente.3434. Abdulsalam Ibrahim, “How Digital Authoritarianism in Africa Threatens Citizens’ Human Rights”, African Liberty, 14 de noviembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://www.africanliberty.org/2024/11/14/how-digital-authoritarianism-in-africa-threatens-citizens-human-rights . Estos cortes, que se producen durante las elecciones y en momentos de protestas políticas, buscan crear un clima de miedo, disuadir a las personas de denunciar las injusticias y erosionar los cimientos de la participación democrática. Algunos de los países que han sufrido cortes son Etiopía, Uganda, Tanzania, Senegal, Nigeria y Kenia.3535. Abdulsalam Ibrahim, “How Digital Authoritarianism in Africa Threatens Citizens’ Human Rights”.

En 2024, el “Año de la Democracia”, en el que más de 20 países africanos tenían previsto celebrar elecciones, se produjo un notable aumento del autoritarismo digital, ya que muchos de estos gobiernos trataron de controlar los resultados electorales a través de la explotación de los sistemas biométricos y los controles de las redes sociales.3636. “Digital Authoritarianism a Growing Concern”, Press Council Fair, 4 de octubre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://presscouncil.org.za/2024/10/04/state-of-internet-freedom-in-africa-report-unveils-promises-and-challenges/. Según el Informe sobre el estado de la libertad en Internet en África de 2024, el autoritarismo digital es una preocupación creciente en África, ya que los gobiernos siguen utilizando una combinación de herramientas y tácticas represivas, como el corte de Internet, la censura de los medios de comunicación, la vigilancia selectiva y leyes regresivas para limitar la participación ciudadana y reprimir la disidencia.3737. State of Internet Freedom in Africa Report 2024, Collaboration on International ICT Policy for East and Southern Africa (CIPESA), septiembre de 2024, visitado el 30 de marzo de 2025, https://cipesa.org/wp-content/files/reports/State_of_Internet_Freedom_in_Africa_Report_2024.pdf.

Para combatir el autoritarismo digital y potenciar el activismo digital en Kenia y en otras partes del continente, es esencial adoptar una estrategia multidimensional que aborde los retos jurídicos, técnicos y sociales. Esta estrategia debe incluir varios pilares, entre ellos el fortalecimiento del marco jurídico y normativo para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales de derechos humanos; el fomento de una infraestructura digital resiliente, segura y soberana que promueva el uso de tecnologías de código abierto, descentralizadas y descolonizadas; y, por último, el empoderamiento de las partes interesadas de la sociedad civil, incluidos las/los activistas digitales, para fortalecer el espacio democrático y exigir a las instituciones responsables, incluidos los gobiernos y, en especial, las plataformas tecnológicas, una mayor rendición de cuentas en materia de seguridad y protección en línea.

Conclusión

El espacio digital en Kenia, tal y como es utilizado por las/los activistas en línea, está derribando cada vez más las barreras tradicionales de acceso a la información política, ampliando la base del activismo político y exigiendo responsabilidades al gobierno de formas más creativas y accesibles, especialmente para la juventud, que constituye el mayor grupo demográfico. Sin embargo, aunque este espacio se considera cada vez más una herramienta poderosa para la movilización democrática y la rendición de cuentas, sigue siendo un arma de doble filo, ya que los mismos espacios que amplifican las voces de la ciudadanía también sirven de canales para la desinformación, la vigilancia y la represión promovidas por el Estado.

Sin embargo, estos retos no son exclusivos de Kenia, sino que reflejan una tendencia más general de aumento del autoritarismo digital en África y en todo el mundo. Por lo tanto, abordar esta dualidad, en la que el espacio digital es tanto una fuerza para el bien como para el mal, precisa de un enfoque multifacético que requiere una colaboración tanto local como internacional que abarque marcos jurídicos sólidos, un entorno digital descolonizado y una sociedad civil empoderada que extienda continuamente las fronteras de la democracia y exija a los gobiernos responsabilidades por las violaciones de los derechos digitales. Sin estas medidas, la promesa de la democracia digital corre el riesgo de verse eclipsada por el espectro de la represión digital.

Leah Kimathi - Kenia

La Sra. Kimathi es investigadora social y activista con amplia experiencia en derechos digitales, gobernanza, elecciones, paz, seguridad e incorporación de la perspectiva de género en toda África. Actualmente dirige el Consejo para el Uso Responsable de las Redes Sociales (https://accountablebigtech.com/) y es también coordinadora nacional del Foro de Actores por la Paz.

Recibido en marzo de 2025.

Original en inglés.